Hace 65 años, un grupo de mujeres se reunía para fundar lo que se convertiría en uno de los teatros más emblemáticos de la ciudad de Panamá: el Teatro en Círculo.
Todo comenzó a inicios de la década de 1960 como una iniciativa para recaudar fondos destinados a obras benéficas, recordó Isabel de Nachio, socia fundadora del teatro. “En ese entonces hacíamos desfiles de moda, bingos y bazares”, evocó.
Durante un viaje que realizó fuera del país, conoció a un grupo que ensayaban la obra Las Mujeres. “Ellas estaban gozando, ensayando; se les veía muy felices, y me contaron que así lograban recaudar fondos para caridad”, comentó.
A su llegada, la actriz inglesa Wendy Arnold le comentó a Isabel que buscaba hacer teatro en Panamá y así nació la Asociación de Teatro en Círculo, una organización sin fines de lucro, con una clara misión altruista y humanitaria. “Siempre digo que este es el teatro de la comunidad, para la comunidad”, mencionó Isabel, quien recordó que la primera obra que realizaron fue en inglés.

Fachada del Teatro en Círculo. Foto: Cortesía
Un teatro hecho por muchas manos
Con el tiempo, fueron descubriendo que todas las damas que participaban podían aportar de diversas formas: algunas actuaban, otras diseñaban el vestuario y la escenografía, entre otros roles.
En sus inicios, las obras se presentaban en escenarios improvisados que eran prestados a la asociación, recordó Maritza Diez de Morales, socia desde 1962. Uno de estos espacios fue el salón de recepciones del hotel Panamá, donde estrenaron la obra de Jane Austen Más fuerte que el orgullo.
“Recuerdo que tenía 13 cambios de vestuario y, en uno de esos, se me rompió el zipper. Me puse tan nerviosa que, en la siguiente escena, cuando me tocaba darle una cachetada a mi coprotagonista, le pegué tan duro que casi le disloco la quijada. Con mucha pena, me tocó disculparme profusamente”, recordó.
La consolidación de un espacio propio
En 1979 se inauguró la sede oficial del teatro en la urbanización Herbruger. “Fue un sentimiento de libertad y ánimo para seguir produciendo, y buscar así los mejores espectáculos culturales que podríamos brindar a nuestro público panameño”, mencionó Fanny Hincapié de Lejour, miembro de la asociación desde 1973.

Foto tomada durante la construcción de nuestro Teatro actual, inaugurado en septiembre de 1979. Foto: Cortesía
“Orgullosas de la nueva sala, adquirimos también responsabilidades que nos ayudaron a crecer y a servir mejor al público que queríamos atraer al teatro. Teníamos que mantener un edificio, manejar lo administrativo y mantener actualizados los equipos técnicos de luces, sonido, entre otros”, Norita Scott-Pezet, asociada desde 1968.

Foto tomada durante la construcción de nuestro Teatro actual, inaugurado en septiembre de 1979. Foto: Cortesía
A lo largo de estas seis décadas, la Asociación de Teatro en Círculo ha producido más de un centenar de obras. Entre sus presentaciones más emblemáticas, las socias Lupita Restrepo de Briceño y Cheryl de Obediente destacaron Mi tía y yo, la primera obra presentada en la sede actual; Asilo diplomático; 40 kilates; El veredicto; El pájaro azul; Víctor Victoria y Hello, Dolly!.

Certificado con la foto del elenco y parte del equipo de producción de la obra más reciente presentada por la Asociación de Teatro en Círculo. Foto: Cortesía
Para Melva D’Anello, socia desde 2015, el Teatro en Círculo ha desempeñado “un papel fundamental en la formación de talento artístico en Panamá. Su rol ha sido el de una verdadera escuela práctica para actores, directores, técnicos de luces y sonido, así como tramoyistas y otros auxiliares de la magia escénica”.
Una escena en evolución
En estos 65 años, la industria teatral en Panamá ha estado en constante evolución. Diana Román de Díaz, miembro desde 1986, describe este ámbito como “un espacio de resistencia cultural y formación artística, pasando de montajes clásicos y experimentales a propuestas contemporáneas que integran humor local, crítica social y formatos audiovisuales”.
Román de Díaz destacó que, en la actualidad, el teatro mantiene un movimiento diverso, con festivales, productores independientes y un fuerte vínculo con la identidad panameña. “Es más exigente y valora no solo la risa como elemento de distracción, sino que busca una experiencia completa al sumergirse en la sala, entre luces, vestuario, sonido, escenografía y música”, explicó.
De igual forma, la socia Gloria Lozano de Díaz agregó que hoy predominan géneros accesibles como los musicales y la comedia. Mientras que Diana Herbruger de Serrano agregó que “a través de nuestras obras cuidadosamente seleccionadas, hemos podido captar a un público más joven y mantener al público que siempre ha seguido creyendo en nosotros. Cada año que pasa hemos notado el interés de las nuevas generaciones por la cultura en general”.

En las paredes del teatro se mantienen afiches de las obras que se han producido a través de los años. Este año presentan su obra número 103. Foto: Cortesía
Entre los retos que han enfrentado para mantener el teatro, la actriz y socia Cloty Luna destacó el factor económico. “Tener los fondos necesarios para mantener nuestras instalaciones no ha sido una tarea fácil”.
Vida tras bambalinas
Además de sostener el teatro y producir las obras, algunas socias también las protagonizan. Larissa Morales Diez recordó el camerino de su madrina Rosie, el cual siempre estaba lleno de “champaña y diversión”.
“Las tertulias del green room y las historias después de cada función, donde recordamos las metidas de pata y las salvadas cuando alguien se quedaba sin letra, salía sin la utilería o con la vestimenta que no correspondía… Son muchos recuerdos inolvidables que atesoraré por siempre”, reflexionó.

Sala del teatro. Foto: Cortesía
La socia Connie Cardoze, por su parte, comentó que añora en cada obra el momento de transformación. “El momento en que dejas de ser tú para empezar a ser otra persona me llena de adrenalina, nervios y expectativas”.
Mirar hacia el futuro
La presidenta actual de la asociación, Alida Gerbaud de Fábrega, aseveró que la organización sigue soñando con producir “más obras, más importantes y más grandes”.
Alida Gerbaud de Fábrega también anunció que están en proceso de remodelación de la sala del teatro, la cual llevará el nombre de Isabel C. de Nachio, fundadora del Teatro, quien continúa activa como socia hasta el día de hoy.

Junta Directiva 2026. En el orden usual: Ricardo Landero (Vocal), Mabel Guerra (Vocal), Flora de Gordón (1ra. Vicepresidenta), Connie Cardoze (2da. Vicepresidenta), Melva D’Anello (Secretaria), Alida Gerbaud de Fábrega (Presidenta), Alina de Andrade (Subsecretaria), Diana de Serrano (Tesorera), Cloty Luna (Vocal), Gloria de Díaz (Vocal), Larissa Morales (Vocal), Hildebrando Luna (Vocal). Ausentes: Lupita de Briceño, (Subtesorera), Monique Sanchíz (Vocal), Maricel Méndez (Vocal). Foto: Cortesía
“Si bien somos gestores culturales, nuestra misión va mucho más allá, siguiendo el objetivo inicial de nuestras socias fundadoras. Con muchas de las obras producidas por la Asociación, otras organizaciones benéficas y clubes cívicos logran recaudar fondos para cumplir sus objetivos. Esto es algo que nos llena de orgullo y que soñamos con seguir haciendo cada día más”, concluyó.


